Interferencias

Estoy terminando un libro que se titula ” Ni me explico, ni me entiendes” de Xavier Guix. No es mi libro de mesita de noche, el que leo antes de acostarme o alguna mañana privilegiada alargada en horizontal con novela entre las manos y un café. Es más bien, el de la cocacola a las doce, el de las salas de espera de la consulta, el del metro (será cuando éste llegue). Es un ensayo y para los ensayos me gusta tener la mente más depierta, incluso diría que es importante estar en posición vertical. Éste es sobre comunicación. Os lo recomiendo. Creo que es interesante y necesario saber por qué falla la comunicación en las personas y aún más aprender cómo mejorarla.  

– No, no te cuento el sueño porque sé lo que me vas a decir.

Y yo recordé el libro y hablé sobre las trampas comunicativas. Y es que, por mucho que podamos llegar a conocer a alguien, se produce una interferencia en la comunicación cuando decimos cosas como: sé lo que piensas, sé lo que vas a decir, he supuesto que… Pero antes de continuar y de contaros cuáles son las interferencias comunicativas a las que se refiere el autor, os dejo “Interferencias”, de Radio Futura de principios de los 80. Va por ti.

Interferencias:

1.- Las presuposiciones

Presupongo algo sobre el comportamiento de una persona y actúo en función de esa presuposición. No hay diferencia entre presuponer y dar por hecho y llega el malentendido. “He hecho esto porque creía que tú…”

2.- La lectura mental

“Ya sé lo que estás pensando”

3.- Interpretar

Atribuir un significado a una evidencia observada en otra persona de acuerdo a las intenciones que hemos asociado a nuestras propias conductas. Si haces tal cosa es por tal otra porque por ésa razón es por lo que lo haría yo.

4.- Efeto-causa

¡Qué rabia cuando alguien se dedica a terminar las frases que empiezas! Y al final tienes la sensación de estar todo el rato, “no, no es eso”, “no, lo que quiero decir es que…”, “no, no me refiero a eso”,…

5.- Juicios

Este es un clásico ¿no?. Nos convertimos a veces en jueces inapelables de la conducta ajena. Y, ¡ya sabéis!, suele ser de lo que nos sobra o de lo que nos falta.

6.- Aconsejar

“Yo de ti”, “yo en tu lugar”, Haz lo que tú creas, pero mi consejo es…” Los/as mejores consejeros/as son los/as que no los dan.

7.- Querer tener razón

” No estamos aqui para tener razón, sino para amar” dijo el Dr. Demartini. El nombre de este blog no es baladí. La razón sóla no me interesa y creo que la vida hay que vivirla y no pensarla. Al menos en la medida de lo posible. ¿Por qué nos empeñamos en querer tener razón? Es más interesante poner encima de la mesa al corazón.

8.- Instrucciones paradojales

“Sé espontánea”, me dice un amigo. Y desde el momento en el que me lo dice ya dejo de serlo. Aún más.

9.- Decir lo que hay que sentir

¿Cómo vamos a entendernos con una persona que nos dice qué debemos sentir en un momento dado o que no respeta nuestras emociones? Esto de “No es para tanto, no te lo tomes así, te enfadas por nada,… Siento lo que siento. Acerquémonos a lo que la otra persona siente. Reconozcamos su sentimiento. Entendamos qué le lleva a expresar las cosas de tal o cual modo. Si acogemos a las personas en su sentir nos daremos cuenta que detrás de los impactos emocionales hay mucha información acerca de esa persona. De hecho, me he extendido en esta interferencia porque se produce bastante en mis relaciones… Tendré que escucharme…

10.- Escucharse a si mismo

Si estás hablando con alguien y desconectas, se nota y no es agradable. En las conversaciones laborales, sociales o políticas entiendo que lo adecuado es reconducir tu atención, pero en las personales quizá puede darse ese espacio de libertad para poder decir “Estoy distraida. Hablamos dentro de un rato”. O “Disculpame, me he distraido, me intersa lo que me dices, ¿me lo repites?”

11.- Decir la última palabra

Es como lo de querer tener razón. ¡Puf! ¡Qué pesado es! Dice el autor que “es de una enorme fragilidad que la autoestima se sostenga por la razón”. No somos lo que pensamos. En este instante y una vez más, te recuerdo, Hada. Con el corazón.

12.- Hablar sin decir nada

¿No os pasa esto de tener a alguien enfrente que veis perdido o perdida en una palabrería sin ton ni son? ¿Y no os pasa sentir que no sabe lo que siente o que no lo quiere compartir contigo y anda ahí razonando sobre razones? Yo, si hay confianza, intento ir a quid de la cuestión.

 

– ¿Qué soñaste anoche?

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2 Respuestas a “Interferencias

  1. Meli no es por na pero el libro me suena un monton!!
    Besos
    A

  2. He encontrado tu blog por casualidad y me ha parecido muy interesante la recomendación sobre el libro de Xavier Guix, te lo agradezco, es como encontrar un pequeño tesoro en tierra desvastada.
    Meritxell

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